AUTOR
Darío H. Garayalde
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Aquellos tiempos de esquila
Con mi hermano, no queríamos que nos trataran distinto por ser sobrinos del patrón, don Cipriano a quien le habíamos pedido algo para hacer. Veíamos que toda la gente andaba ocupada, mientras nosotros jugábamos con los perros. Es cierto que de las tareas del campo no era gran cosa lo que sabíamos hacer, me refiero a los oficios, pero, en definitiva, con voluntad todo se aprende.Magazine
El catador de vinos
Me lo contaron cómo cierto ¿Y porque no habría de serlo? Hay gente con habilidades insospechadas, casi milagrosas. Bástenos recordar por ejemplo a René Lavand, que había perdido un brazo, pero con el otro desarrolló una habilidad fantástica con cualquier mazo de barajas, tanto en la manera de entreverarlas, como en juegos de ilusionismo que asombran por su destreza y originalidad.Magazine
Cómo se fue poblando nuestra región
El poblamiento de nuestra región, al Sur del río Mocoretá, que perteneciera a la Compañía de Jesús hasta su expulsión en 1767 por el rey Carlos III, y la consiguiente confiscación de sus posesiones, comenzó a producirse gradualmente por las familias indígenas y criollas que fueron ocupando los campos con buenas aguadas y pastos, donde fueron acopiando ganados cimarrones regularizando su explotación Quienes estaban a cargo del otorgamiento de permisos de ocupación de esas tierras, eran el Cabildo de Yapeyú, el Virrey y la Junta de Temporalidades de Santa Fe, ya que pasaron a ser tierras realengas y el ganado se hizo silvestre.Magazine
La batalla de Arroyo Grande, a pocos kilómetros de Concordia (6 de diciembre de 1842)
El combate de Arroyo Grande fue una de las batallas más grandes de las guerras civiles- argentino-uruguayas.Magazine
Los asesinatos de 1870 en Concordia
No caben dudas de que aquel 11 de abril de 1870 se puso en marcha un golpe de estado de grandes proporciones y que incluían la muerte de los más ilustres ciudadanos de nuestra provincia, comenzando por quien marcó un antes y un después en Entre Ríos y en la República, Don Justo José de Urquiza, Primer Presidente Constitucional Argentino, y uno de los tres Padres Fundadores de la Nación Argentina Este sería asesinado en el Palacio San José, por una partida de 104 hombres, que había salido de la estancia “Arroyo Grande”, ubicada a 10 kilómetros de la actual San Salvador, propiedad del General Ricardo López Jordán.
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